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La música uruguaya viaja a Osaka con alma y tambor
Como embajadores de Marca País, el maestro Hugo Fattoruso y el percusionista Mathías Silva representarán a Uruguay en la Expo Universal Osaka 2025
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La música uruguaya tiene en Hugo Fattoruso a uno de sus más grandes referentes. Multiinstrumentista, compositor y figura central en la historia cultural del país, lleva el sonido de Uruguay a los escenarios más diversos. Esta vez, junto al Quinteto Barrio Sur, conformado también por Albana Barrocas, Mathías Silva, Wellington Silva y Guillermo Díaz Silva, será uno de los embajadores culturales en la Expo Universal Osaka 2025. La responsabilidad, admite, es enorme, pero la emoción también.
"Es un orgullo y una responsabilidad que tomamos naturalmente, porque en todas nuestras salidas de Uruguay sabemos que estamos representando a todos los uruguayos, no solo al sector de la música", asegura Fattoruso. Y reconoce que esta oportunidad lo conmueve: "Me eriza la piel, me pone los pelos de gallina".
Para él, los valores uruguayos que lleva consigo a cada escenario son simples y profundos. "La corrección, los buenos modales y la simpatía del uruguayo. Después, la música lo hace todo", afirma.
Su vínculo con Japón es de larga data. Con más de 24 giras a ese país junto con Tomohiro Yahiro en el proyecto Dos Orientales, Fattoruso destaca el respeto y la apertura del público japonés: "El público japonés acepta como una esponja nueva, cero kilómetro, todas las propuestas. Son cariñosos y entusiastas", dice y agrega que en esta oportunidad pisará tierras niponas con Mathías Silva, Wellington Silva y Guillermo Díaz Silva, referentes de candombe y representantes de una familia que, desde hace más de 150 años, mantiene viva una de las expresiones culturales más profundas del país: el toque del tambor en el Barrio Sur de Montevideo. “Ahí sí van a escuchar los tambores como son, con el corazón y la sangre del candombe", expresa Fattoruso.
El candombe, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, es un ritmo afro-uruguayo nacido en las calles de Montevideo. "Agarrás el globo terráqueo, pinchás con un alfiler, y es en Montevideo. Eso no está en otro lugar del mundo", describe con orgullo Fattoruso el origen de este ritmo identitario uruguayo.
Un encuentro de tambores
Para el músico, la percusión tradicional japonesa del taiko y el candombe uruguayo son expresiones diferentes pero igualmente profundas. "El taiko es una disciplina rigurosa y milenaria, con su propia coreografía. No está hermanado rítmicamente con África como nuestro candombe, pero es impresionante ver a niños y jóvenes entregarse a esa tradición con tanto afecto. Eso también nos hermana", asegura.
Mathías Silva, referente de la comparsa Cuareim 1080 y heredero de la tradición familiar, también viajará a Osaka como parte del Quinteto Barrio Sur. Para él, esta experiencia es un sueño hecho realidad. "Jugábamos a armar nuestra comparsa en el Barrio Sur y hoy podemos trascender fronteras de la mano de Hugo (Fattoruso). Es increíble", afirma.
Silva siente el peso y el honor de ser parte de una generación que profesionaliza el candombe y lo lleva al mundo. "Hace 280 años, quienes llegaron esclavizados al Barrio Sur de Montevideo tocaban el tambor para expresar libertad. Hoy seguimos contando esa historia con cada toque. En el último desfile de Llamadas —una celebración popular de tambores en las calles de Montevideo— participaron 46 grupos, cuando al principio eran solo ocho. Es un movimiento que sigue creciendo y nos representa", asegura.
Las experiencias previas con japoneses, que se acercaron a aprender candombe con la comparsa Cuareim 1080, fue reveladora según Silva. "La embajadora japonesa vino a aprender y en tres meses salió en el desfile con nosotros. El lenguaje del tambor es universal. Tocando, nos vamos a entender", cuenta consultado sobre sus expectativas de participar en la Expo Osaka 2025.
El espectáculo que presentarán en Osaka será un encuentro de culturas. "Estamos esperando confirmar la presencia de bailarinas, mama vieja y gramillero —figuras tradicionales del candombe—. Además, amigos japoneses se colgarán un tambor y tocarán junto a nosotros por primera vez. Eso será parte de la integración", adelanta Fattoruso.
Ambos coinciden en que este será uno de los momentos más altos de sus carreras. "Tocar con ellos (la familia Silva) en Japón es una felicidad increíble. Sabemos que lo que van a presenciar es lo mejor de lo mejor", afirma Fattoruso.
Para Silva, el momento estará cargado de emoción y gratitud. "La herramienta que mi padre nos dejó fueron los tambores. Toda nuestra vida gira alrededor del tambor, pero lo usamos como excusa también para tener merenderos, comedores, hacer trabajo social y trabajo cultural. Por eso, representar a Uruguay en el mundo es cumplir un sueño de toda la vida. Agradecemos profundamente esta oportunidad a Uruguay XXI y a todas las empresas, instituciones y organismos que van a apoyar. Quédense tranquilos que lo vamos a hacer con la mayor responsabilidad porque estamos cumpliendo un sueño propio y también de nuestra cultura", reconoció.
El mensaje de estos músicos al público japonés es claro y sencillo. "Simplemente muchas gracias. Yo sé que les va a encantar", dice Fattoruso. Y Silva cierra con emoción: "Vamos a poner nuestro granito de arena llevando a nuestra cultura, que creo que es una de las mejores maneras de representar a Uruguay".